martes, 9 de octubre de 2012

La espiral de muerte de la que nadie habla

El artículo anterior titulado 'The Economist' advierte que el "misterioso" Rajoy puede llevar a España a "una espiral de muerte" el semanario económico advierte de que España puede entrar en una espiral de la muerte al estilo griego. He publicado el artículo del diario Público para utilizarlo de punto de partida para el artículo de hoy: La espiral de muerte del que nadie habla.

Este artículo no es un intento de desdramatizar la situación de España, simplemente intenta ser una reflexión sobre la corrupta escala de prioridades que ha construido el sistema político-económico de los países del Norte desarrollado.

Situemos este artículo: el sistema político ha sido capaz de movilizar billones de euros para rescatar al sistema financiero pero sigue siendo incapaz de movilizar un céntimo para evitar la mayor espiral de muerte de la historia de la humanidad.

Cuando hablamos de la necesidad de prevenir las futuras catástrofes ambientales asociadas al cambio climático, es necesario remarcar que éstas no tendrán sólo un impacto puntual sobre las diferentes sociedades, sino que afectaran a la dinámica de desarrollo a medio y largo plazo.

Esas repercusiones a medio plazo son especialmente preocupantes en las regiones más pobres del planeta, ya que no cuentan con las estructuras sociales para amortiguar los costes sociales y humanitarios.

Por poner un ejemplo, Future flooding señala la importancia de los síndromes de depresión profunda en las personas víctimas de repetidas inundaciones [1]. Es necesario evidenciar que en el contexto del cambio climático, los episodios meteorológicos extremos (como las inundaciones, huracanes o sequías) aumentarán en frecuencia e intensidad. En los países desarrollados, este sobrecoste deberá ser asumido por los sistemas de seguridad social, con los consiguientes costes Estatales.

Pero en los países en desarrollo, la cuestión no es tan fácil. En Etiopía y Kenya, dos de los países más expuestos a las sequías, los menores de cinco años tienen respectivamente un 36% y un 50% de probabilidades más de sufrir desnutrición si nacen durante una sequía.

En Níger, los niños menores de dos años nacidos durante una sequía tienen un 72% de riesgo suplementario de experimentar retrasos en su crecimiento. Las posibilidades de que las mujeres vayan a la escuela disminuyeron un 19% como consecuencia de las inundaciones de los años 70.

Hay infinidad de ejemplos que ilustran el problema de fondo, los problemas ecológicos agravan toda una serie de problemas ya existentes en los países en desarrollo (hambre, analfabetismo, migraciones…). Algunos especialistas temen que los países en desarrollo caigan en un espiral de subdesarrollo más allá de 2015.

Celia Ugaz, responsable del Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social advierte contra los efectos combinados de cinco mecanismos ligados al cambio climático:

  1. Agravamiento de la escasez de agua
  2. Eventos meteorológicos extremos
  3. Daños graves a los ecosistemas naturales
  4. Reducción de la productividad agrícola
  5. Aumento de los riesgos sanitarios
¿Quién se hará responsable en el futuro de esta espiral de muerte perfectamente prevista con antelación? « ¡Yo ya lo dije!» dirán algunos, pero lo cierto es que nadie ha sido capaz de ponerse (o presionar a los gobiernos para que se pongan) manos a la obra.

[1] El imposible capitalismo verde: Del vuelco climático capitalista a la alternativa ecosocialista (Daniel Tanuro)

No hay comentarios:

Publicar un comentario