miércoles, 8 de agosto de 2012

Cambio climático y alternativa ecosocialista (I): La respuesta del sistema capitalista al cambio climático

Hace unos días tuve el privilegio de dar una pequeña charla sobre cambio climático, gestión capitalista y alternativas ecosocialistas en el 29ºcampamento internacional de jóvenes revolucionarios. Cómo suele pasar, lo mejor de la charla fue el debate de después pero me gustaría dejar por escrito alguna de las cosas que dije.

La respuesta del sistema capitalista al cambio climático

Hace un tiempo escribí una serie de artículos titulada “La respuesta de los gobiernos al cambio climático”, donde analizaba cronológicamente los diferentes eventos más relevantes en política ambiental. En este caso, el discurso trata de analizar la respuesta de los gobiernos dentro de la inercia del propio sistema capitalista.

No quiero obviar la responsabilidad de los países que históricamente se han posicionado en la línea del “socialismo real”, pero considero que su peso en las políticas internacionales sobre cambio climático es negligible.

Hay diferentes factores que han caracterizado la respuesta de los gobiernos capitalistas (y también de aquéllos que se ubicaban en la línea del “socialismo real”, aunque no tienen trascendencia histórica en las políticas mundiales y por lo tanto cabe analizar sólo las respuestas de los organismos internacionales capitalistas):

1 Respuesta muy tardía:

- En 1938 Guy Steward Callendar dio una conferencia en la Royal Meteorogical Society de Londres, donde afirmó que la quema de combustibles fósiles aportaba dióxido de carbono a la atmosfera y este había empezado a provocar un cambio climático.

- No fue hasta 1979 cuando se celebró la primera conferencia mundial sobre el clima (Ginebra) y hubo que esperar a hasta 1988 para que se fundase el IPCC.

- En la Cumbre de Río92 los estados asumieron la responsabilidad de volver en el año 2000 a sus emisiones de 1990 de forma voluntaria. No fue hasta Kioto97 que se firmó el primer tratado vinculante.

2 Presión de los lobbies: Sobretodo en USA, la cual cosa ha entorpecido durante varias décadas la toma de decisiones.

3 Fracaso del Protocolo de Kioto: Los acuerdos eran poco ambiciosos (-5.2% respeto a 1990 entre el 2008 y 2012), muy por debajo de lo recomendado por el IPCC. La no ratificación de USA y la falta de voluntad política ha comportado el fracaso de Kioto.

Por otra parte, es necesario analizar los mecanismos capitalistas (4) para salvar el clima. Junto con el protocolo de Kioto se pusieron en marcha tres mecanismos de flexibilización:

  • Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL)
  • Implementación Conjunta (IC)
  • Comercio de Derechos de Emisión (ETS)

Estos mecanismos permiten a las empresas de los países desarrollados sustituir sus esfuerzos en reducir las emisiones por inversiones que reduzcan las emisiones en países del Sud, supeditando la necesidad de reducir las emisiones a la rentabilidad económica.

Con este procedimiento se están sentando las bases para un nuevo sistema neocolonialista del carbono. La privatización y mercantilización del derecho a emitir así como la privatización de los ecosistemas capaces de absorber carbono constituyen un apoderamiento capitalista del ciclo del carbono, y por consiguiente de la biosfera. Muchos países en vías de desarrollo se verán presionados a vender sus propios permisos de emisión para poder satisfacer las necesidades de su población, obstaculizando así su desarrollo económico y social.

Disminuir en menos de 40 años entre un 80-90% las emisiones en los países desarrollados es un reto difícil. Además debe financiarse las tecnologías de los países en desarrollo y garantizar su bienestar.

Ante esto, el capitalismo pone fe ciega en la tecnología (5), convencido de que un futuro salto hacia adelante tecnológico resolverá los problemas:

  • Explotación de las reservas de carbón con sistemas de captura y secuestro de carbono
  • Biocombustibles
  • Explotación de las reservas de petróleo no convencional
  • Desarrollo combinado de la energía renovable y nuclear

En el sistema capitalista, la reducción de las emisiones está subordinada a los requisitos de ganancias. Para el capitalismo, hay que reducir al máximo los costes de la transición energética a la vez que utiliza a los países dominados cómo fuente de biocombustibles y créditos de carbono.

A banda de su demostrada ineficiencia, el sistema capitalista propone algunas soluciones peligrosas:

  • Energía nuclear
  • Biocomustibles  (+ hambre e impactos ambientales)
  • Captura de Carbono: Podría ser una solución de transición, pero no cómo excusa para mantener el consumo. Además el almacenamiento entraña riesgos.
  • Ingeniería genética (Árboles que crezcan más rápido, con más carbono…)

Hay que tener en cuenta también, que la transición energética (Fósil à Renovables) comportará un aumento de los precios que tendrá un impacto sustancial sobre la clase trabajadora:

  • Aumento del precio de la energía
  • Aumento del precio de los bienes de consumo

Estos dos hechos, añadirán presión sobre la clase trabajadora en pos de mantener los beneficios de las empresas. Por consiguiente, los trabajadores pueden verse inmersos en procesos de bajada de salarios, disminución de prestaciones sociales  y en definitiva inmersos en una AUSTERIDAD MAL ENTENDIDA.

Además, pueden fomentarse comportamientos racistas, machistas (coartación de la libertad de reproducción…)  y en definitiva, un fracaso de las políticas ecológicas puede llevarnos a la implantación de gobiernos férreos no democráticos.

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