sábado, 10 de marzo de 2012

Manipulando el planeta en busca de la solución (VI): Captura y almacenamiento de Carbono

A parte de los diferentes métodos explicados para reducir la radiación solar incidente, hay otra serie de métodos para minimizar los efectos del cambio climático basados en disminuir la concentración de CO2 atmosférico. Uno de ellos es la fertilización de los océanos con hierro, del cual ya habíamos hablado. Otra técnica son los diferentes sistemas de captura y almacenamiento de carbono.

Éstas técnicas se basan en retirar CO2 de la atmosfera (o evitar que se emita) almacenándolo temporalmente. Por lo tanto, se basa en capturar los gases de efecto invernadero en la salida de los focos emisores (chimeneas de fábricas, centrales térmicas…) y almacenarlos.

¿Dónde se podría almacenar CO2? Se puede optar por un almacenamiento geológico subterráneo o por un almacenamiento en océanos. Éste último está ampliamente desacreditado por la comunidad científica debido a que el CO2 es un gas acidificante y provocaría un gran impacto en el medio.

El almacenamiento geológico se puede llevar a cabo en yacimientos petrolíferos o de gas natural ya explotados o en acuíferos salinos profundos.

Por lo tanto, los sistemas de captura y almacenamiento (CAC) de carbono presentan tres fases: La captura en los grandes focos de emisión, el transporte del CO2 hasta el lugar de almacenamiento y el almacenamiento en depósitos adecuados.

Hay diferentes procesos físico-químicos que posibilitan la captura de CO2. Se puede capturar el CO2 proveniente de la combustión mediante métodos de absorción, carbonatación (es uno de los métodos más prometedores. Se separa el CO2 de la resta de gases y se pone en contacto con CaO para formar carbonatos). También se puede eliminar el carbono antes de la combustión, son sistemas conocidos cómo de precombustión. Se basan en eliminar las moléculas de carbono antes de la combustión, la cual se da sólo con Nitrógeno e Hidrógeno.

A parte de la captura post combustión y precombustión hay otros sistemas más complejos aplicables a la industria y a las centrales térmicas.

Se puede reducir las emisiones en más de un 90% dependiendo del tipo de planta. Este hecho comportaría que se podrían seguir explotando fuentes fósiles (tanto de petróleo cómo de carbón) con niveles de impacto ambiental muy bajos. Pero también hay que destacar que no se reducen las emisiones a cero, por lo tanto no son una solución definitiva.

Pero el sistema tiene algunos riesgos, sobretodo en la fase de almacenamiento. Hay que destacar que el CO2 es un gas asfixiante, por lo tanto las fugas de gas de los grandes depósitos podrían resultar catastróficas.

En los grandes depósitos subterráneos se pueden producir subsidencias o desprendimientos que provoquen fugas parecidas a las que se produjeron en el lago Nyos (Camerún). En dicho lago, en 1986, hubo una fuga de CO2 que mató a 1.800 personas y 6.000 cabezas de ganado en 23 km a la redonda. Este fenómeno se conoce cómo erupción limnica y se deben a que los lagos se saturan de CO2 (generalmente por aportaciones de gas volcánico proveniente de debajo del lago). Una vez saturado, sólo se necesita algún factor que desencadene la fuga (puede ser un terremoto, aluviones, tormentas…).

Almacenar CO2 a gran presión puede provocar accidentes parecidos a estas erupciones límnicas y por lo tanto son métodos muy peligrosos para las poblaciones cercanas a los depósitos.

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