viernes, 7 de octubre de 2011

Opinión sobre AcampadaBCN (5): Gestión del Medio Marino y Litoral

El de hoy, es el quinto artículo de opinión sobre las propuestas formuladas por la comisión de medio ambiente de la Acampada de Barcelona. Exige la obligación de establecer mecanismos para conservar el Medio Marino, poniendo énfasis en la regulación pesquera y en la necesidad de que se respete la ley de Costas.


5) Demandamos la aplicación, y creación si fuera necesario, de leyes a nivel europeo y estatal que aseguren la conservación del Medio Marino, tales como la Directiva Marco del Agua, una correcta Política Pesquera Común y la ley de Costas.

Los mares y océanos que bañan nuestras costas han sido desde siempre una fuente de recursos y servicios que tradicionalmente han sustentado en gran parte la economía de nuestro país. Es de vital importancia mantener con una buena salud ecológica los sistemas marítimos y explotar los recursos que nos ofrece de forma sostenible.

Los mares y costas han sido aprovechados de múltiples formas por las sociedades, desde el turismo de sol y playa a la pesca, pero también más recientemente es una fuente de energía a tener en cuenta. Por lo tanto debemos de agrupar esfuerzos para estudiar el funcionamiento de sus ecosistemas y las especies que lo habitan.

Aunque cubren el 70% de nuestro planeta, son los océanos unos grandes desconocidos para el ser humano. Por lo tanto, una mala gestión de los recursos oceánicos no tan sólo nos llevará a la pérdida de recursos, sino que borrará para siempre un sinfín de conocimientos ocultos, los cuáles serán irrecuperables.

Claro está también, que la pesca es un negocio que mueve muchísimo dinero, pero hay que dedicar grandes esfuerzos a comprender correctamente cómo afecta la pesca a los ecosistemas, pues de esta forma encontraremos el equilibrio entre la velocidad de consumo que exige el sistema económico y la velocidad de regeneración que nos pueden ofrecer los ecosistemas.

Para que esto sea posible, deben seguirse desarrollando mecanismos legales que regulen y limiten el esfuerzo pesquero, para que no se sobreexploten los ecosistemas marinos. Algunos ejemplos de limitación de esfuerzos son las licencias de pesca, que por el hecho de no ser gratuitas otorgan un valor “intrínseco” a los ecosistemas marinos, ya que obligan a pagar para tener la oportunidad de explotarlos.

Otro sistema válido es limitar la producción hasta un nivel que permita la reproducción sostenible de las especies. El sistema más famoso, muy utilizado en la UE, es el TAC (Toneladas Anuales de Captura), que limita en un área determinada del mar la cantidad máxima que se puede pescar de una especie. Este TAC se lo reparten los países, por lo tanto cada país tiene una cuota fijada máxima para las diferentes especies y una vez sobrepasada debe cerrar sus pesquerías.

El TAC supone varios problemas, se tiende a acabar el cupo de capturas permitidas antes de acabar el año, debido en gran parte a  que al ser una cantidad limitada se establece una carrera a contrarreloj entre las diferentes empresas para conseguir pescar una mayor parte del “pastel”. Esto supone graves problemas económicos y sociales, pues se llega a finales de año sin poder salir a pescar.

Para solucionar estos problemas se puso en marcha el ITQ (Individual Transferible Quotes), en este caso las cuotas pasan a manos de las empresas y tienen un valor de mercado. Esto supone una gran ventaja ya que a la larga se tiende a disminuir el número de barcos pesqueros pues al renunciar a salir a la mar reciben una compensación económica por la venta de sus permisos.

Un tercer sistema fundamental es la limitación de las técnicas pesqueras permitidas. Es imprescindible establecer legislaciones para limitar las técnicas que sean más dañinas para los ecosistemas (pesca con dinamita, pesca de arrastre…) o que sean muy inespecíficas (capturen indiferentemente la especie objetivo o cualquier otra no aprovechable).

Por lo tanto las administraciones del Estado deben tomar una posición activa a la hora de legislar las limitaciones necesarias a los sectores pesqueros para poder encontrar un equilibrio con los ecosistemas. Es también importante que tome parte activa para supervisarlas, pues la ley sin una estricto control y supervisión servirían de muy poco.

Es también importante que se establezcan mecanismos económicos para financiar la retirada de aquellos pescadores que así lo deseen, pues actualmente hay una sobredimensión de la flota pesquera y hay que ayudar a dar salida del sector a aquellos que lo deseen. También es importante que el Estado garantice una financiación en caso de que sea necesario, pues al ser una industria dependiente de los ritmos naturales es vulnerable y puede ser que se necesite liquidez en algunos momentos puntuales.

Es importante dar valor a los sistemas naturales al igual que lo hace la Directiva Marco del Agua (la explicamos por encima en este artículo). Es importante que las actividades de dañen el medio ambiente asuman los costes ecológicos y también los costes relativos a los recursos (los costes asociados de la explotación de recursos limitados).

Es importante garantizar la buena salud de los ecosistemas litorales y en éste aspecto es fundamental una correcta ley de costas que evite la destrucción deliberada de espacios litorales. La administración debe ser firme con aquellas empreas o particulares que la incumplan (podéis leer un informe de Ecologistas en Acción sobre infracciones detectados de la ley de costas).

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