jueves, 27 de octubre de 2011

La culpabilidad del sistema financiero en las crisis del mundo (II): El juego sucio de los Bancos

En pos del libre mercado se ha hecho la vista gorda a muchas malas prácticas. Cuando el sistema no tan solo aplaude, sino que rescata con dinero público a entidades que invierten en un sinfín de malas prácticas (tráfico de armas, especulación alimentaria…) es que algo falla. Una de dos o ha doblado la rodilla frente a los grandes lobbys de presión o simplemente se ha vuelto tan perverso cómo estas entidades.

En el artículo anterior comentábamos que el primer nivel de culpabilidad le corresponde al FMI y al BM, de hecho, se lo ha ganado a pulso.

El segundo nivel de perversión del sistema financiero, son los fondos de inversión en los que participan. La especulación en esos mercados “oscuros” cómo pueden ser la industria armamentística o los mercados de futuros hacen crecer el dominio de los países ricos frente a aquellos más desfavorecidos.

En mi opinión este dominio se centra en tres grandes pilares: la especulación con el precio de los alimentos, la financiación de guerras y la financiación de empresas que producen en países pobres sin respetar los derechos humanos.

Especulación alimentaria

La especulación alimentaria, refleja hasta qué punto ha llegado la codicia del hombre. Según la FAO, el precio de los cereales ha aumentado un 70% (ya dedicamos un artículo anterior a hablar sobre esto). Esto ha sido posible gracias a la especulación ejercida por entidades cómo CatalunyaCaixa (con su famoso Deposito 100% Natural, del que también hablamos en un artículo anterior).

El sistema es sencillo, ahora ya no es tan seguro ni rentable invertir en empresas o en especular con la vivienda debido a la crisis actual. Por lo tanto los inversores prefieren hacerlo en materias primas cómo el oro, el azúcar, el café o el trigo. Esto es posible en gran parte por la política neoliberal que ha implantado el FMI y el BM para que aquellos países que estaban endeudados dedicaran sus tierras a cultivar alimentos para venderlos en mercados internacionales en lugar de alimentar a su población.

El 31 de Octubre oficialmente seremos 7.000 millones de habitantes en el planeta. Se producen alimentos para 12.000 millones, por lo tanto la pregunta es sencilla, ¿Por qué hay unos 1.000 millones de personas que pasan hambre?

Pues sencillamente por la especulación. El 75% del dinero que se invierte en el sector agrícola es de carácter especulativo, haciendo aumentar desorbitadamente el precio final. No nos encontramos con un problema de producción de comida, sino con un problema de acceso.

El negocio de la guerra

Otro aspecto macabro del sistema son las grandes inversiones que hacen los agentes financieros para sufragar los costes de las guerras que hay en el tercer mundo.

No es muy difícil encontrar noticias cómo esta: “BBVA es el banco español con más presencia en empresas que fabrican armamento controvertido (bombas de racimo, armas nucleares y de uranio empobrecido)”. Las cuáles ponen de manifiesto que existe un macabro juego en las altas esferas económicas y políticas.

Mientras los Estados nos convencen de lo necesario que es intervenir militarmente en países como Libia o Irak, nos ocultan que gran parte de los miles de millones de euros regalados a los bancos han ido directamente a pagar el armamento del “enemigo” (cómo el Banco Popular, que financió parte del arsenal de bombas de racimo del “amigo” Gadafi).

Mientras en Nigeria se maten por el dominio del petróleo, o en Etiopía se maten por una mayor autonomía (aunque el 87% de la población no tenga acceso a un saneamiento básico) los bancos seguirán obteniendo jugosos tipos de interés (de los cuales la gran mayoría de nosotros no nos beneficiaremos).

Dando un paseo por Banca Limpia podemos ir descubriendo aquellos negocios sucios en los que están inmersos las entidades bancarias que el Estado ha tenido la “benevolencia” de rescatar. Por no abrumaros con datos, sólo pondré algunos (acceder a la web si queréis más ejemplos):

BBVA: Es la entidad bancaria española que más invierte en empresas productoras de armas prohibidas. Su implicación supera los 1.000 millones de €.

SANTANDER: Ha prestado más de 700 millones de € a fabricantes de armas nucleares, armas de uranio empobrecido y bombas de racimo, prohibidas desde 2010.

BANCO SABADELL: Gestiona casi 3 millones de € en acciones de 7 empresas fabricantes de armas nucleares y armas de uranio empobrecido. Éstas producen tras explosionar un vapor que se asienta en forma de polvo químico venenoso y radioactivo.

BANCO POPULAR: prestó casi 300.000 € a la empresa española que fabricó y vendió bombas de racimo a Gadafi.

CATALUNYACAIXA: gestiona 360.000 € en empresas fabricantes de armas nucleares y uranio empobrecido.

Cada uno que analice la responsabilidad que tiene en las diferentes injusticias que hay en el mundo.

Perpetuando las diferencias

Por último, a parte del hambre y de las muertes hay un último aspecto, que quizás es el más perverso de todos. La esclavitud. El sistema sólo puede mantenerse si aquéllos países que son víctimas de las perversiones del sistema siguen de forma indefinida bajo el yugo de la especulación.

Eso sólo se consigue impidiendo de forma sistemática que estos países alcancen la madurez social y política necesaria para replantearse lo injusto de su situación.

La madurez política se impide cambiando aquellos gobiernos que por alguna razón se hayan vuelto incómodos para occidente, financiando revueltas, guerras de “liberación” o cualquier otra intervención por el estilo.

Por otro lado, para alcanzar la madurez social se necesitan individuos libres, que tengan cubiertas sus necesidades básicas y que puedan utilizar su tiempo libre para reflexionar sobre la situación de su sociedad.

Para evitar esto, se financian sistemas esclavistas que utilizan mano de obra infantil, jornadas laborales abusivas o fomentan el miedo entre sus trabajadores para evitar que reivindiquen mejoras, aniquilando así el pensamiento crítico de la sociedad.

Hay infinitud de ejemplos, quizás el que ha salido a la luz más recientemente es el de la empresa ZARA, a la cual fue denunciada por comprar ropa tejida por inmigrantes en un sótano en Sao Paulo.

Muchos gobiernos, alentados por el FMI y el BM, atraen a los inversores ofreciendo bajos costes y mano de obra flexible. Estas prácticas maximizan los beneficios de las inversiones a la vez que perpetúan las injusticias del sistema.

Tampoco se respetan los derechos ambientales, trasladando a terceros países los procesos más contaminantes y arrebatándoles sus recursos naturales. En pos del libre mercado, se hace la vista gorda a infinidad de prácticas oscuras. 

3 comentarios:

  1. En una u otra medida, me siento responsable, porque no hago nada para impedirlo. Mi dinero esta en bancos que financian armamento, pese a conocer triodos y otros, (tema que tengo pendiente) Se que hay empresas que explotan y exclavizan a personas pero a veces me olvido y en otras no se quienes son, no puedo ir mirando todo lo que consumo porque estoy segura que no podria comprar de nada. Todo esta contaminado por las grandes empresas y además literalmente estan contaminando la tierra con sus pesticidas y abonos. No me quedo quieta pero esto se hace despacio y mirando bien donde se pisa. Informando a la población y mentalizandonos.

    ResponderEliminar
  2. felicidades. explicas muy claro y directo....otra cosa, tenes algo sobre las farmaceuticas y sus negociados???es un tema interesante que estoy segura lo podrias explicar igual de bien

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario. En breve sacaré dos series de artículos: uno relacionado con la vacuna del papiloma y otro con la experimentación con animales en laboratorios. En ambos hago una reflexión sobre el tema

      Eliminar