sábado, 15 de octubre de 2011

Actuar en consecuencia implica actuar

El tiempo pasa muy rápido, parece que fue ayer que empecé el blog y este ya es el artículo numero 100. Muchas reflexiones han quedado plasmadas por aquí, muchas noticias y muchas ideas, que aunque cuesta ordenarlas he intentado escribirlas lo más entendibles posible.

Un blog tan amateur cómo este no es muy difícil de llevar. Piensas una idea, la escribes y la publicas sabiendo que la repercusión que tendrá será poca. Pero estas cosas exigen mucho tiempo y el esfuerzo que la gente deja en sus blogs es digno de mención.

Las cifras no están muy claras, pero se dice que hay entre 120 y 140 millones de Blogs esparcidos por Internet, eso representa un gran trabajo en la sombra y un esfuerzo anónimo por hacer llegar información al público.

La verdad es que estoy muy satisfecho con el nivel de visitas que recibo, siempre he considerado que es proporcional a la calidad del Blog y que por tanto de alguna manera son un reflejo del esfuerzo. A demás se nota mucho que a medida que le vas dedicando horas la gente va respondiendo.

Siempre me ha sorprendido que gente que no conozco invierta su tiempo en leer un Blog tan desconocido cómo este, que tiene sus cosillas a aportar, pero no deja de ser un espacio muy sencillo. Así que, ¡muchas gracias a aquellos que pasáis de tanto en cuanto a darle un vistazo!
La verdad es que desde bastante joven había tenido curiosidad por probar de llevar un Blog y verdaderamente es una experiencia con la que disfruto mucho. Por otro lado, el Medio Ambiente para un “Casi-Ambientólogo” cómo yo me despierta mucha curiosidad. Quizás no tanto la parte más naturalista de la disciplina, pero si aquella parte que tiene que ver más con las consecuencias sociales que tiene la gestión política del medio ambiente.

No voy a soltar un discurso en defensa de nadie, pero sí que me gustaría decir que hoy es un día importante para la sociedad. Hoy el mundo tiene la oportunidad de expresar que está disconforme con el sistema y no tan sólo eso, sino que tiene la responsabilidad de hacérselo entender a una parte de la población que desconoce (o prefiere no conocer) las injusticias que conllevan nuestro modelo de vida.

Es una responsabilidad muy grande y lo es tanto para le gente que hoy estará en las plazas cómo para la gente que decide quedarse en casa. La abstención, tanto la de hoy cómo la del 20-N, es un guiño al sistema. Es seguir diciendo que no nos importa que echen a la gente de sus casa, que no nos importa que nuestros bancos financien guerras en países pobres, que nos da igual que al otro lado de la frontera se mueran de hambre o simplemente que cómo dice el refrán “duerma yo caliente, ríase la gente”.

Hay que ser consecuentes con lo que uno piensa. Si uno cree que es injusto que los responsables del sistema sean los únicos que no reciben las consecuencias, si uno lo cree de verdad y con honestidad, hay que salir a la calle a decirlo, pero también hay que ser consecuente en las urnas. No expresar el deseo de que cambie el sistema y después votar a partidos pro-sistema (y con eso me refiero a la gran mayoría de los partidos que están en el congreso).

España arrastra una serie de herencias del Franquismo y una de ellas es el miedo inculcado al pueblo desde las élites fascistas a todo aquello que suene a Socialismo (el de verdad no el socialismo descafeinado del PSOE), Marxismo, Anticapitalismo,  Antiglobalización…que aun llegan al pueblo ensuciados por el temor inculcado a que “vengan los rojos”.

Hay que tirar esos viejos muros y ser consecuente con el ideal de sociedad que uno desea. No os dejéis engañar por patrañas cómo las del voto “útil”, pues sólo buscan desvincular el ideal de las personas de su voto y por lo tanto le privan de su capacidad de actuación.

Votad al partido que más os identifique, aunque no tenga ninguna opción de sacar un solo diputado. Votadlo y así, al menos tendréis la seguridad de haber actuado en consecuencia a vuestros ideales. 

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