domingo, 21 de agosto de 2011

Opinión sobre AcampadaBCN (3): Dependencia energética

El de hoy, es el tercer artículo de opinión sobre las propuestas formuladas por la comisión de medio ambiente de la Acampada de Barcelona. Trata de la dependencia energética Española frente al pico de la producción de petróleo y de la alternativa que plantea la energía nuclear


3) Reclamamos un plan de choque para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, que haga frente al “pico del petróleo” y el Cambio Climático. El cierre inmediato de las centrales nucleares, la implementación urgente de energías ecológicas bajo gestión comunitaria y la promoción y concienciación acerca del ahorro energético.

Actualmente España importa un 77% de la energía que consume, por lo tanto es un país extremadamente dependiente energéticamente hablando. Es un problema muy grave para la economía española y debido a la inestabilidad del precio del crudo es un debate que está en la orden del día constantemente.

Pero más allá de oscilaciones puntuales, hay que tener en cuenta que el precio del crudo y del gas natural tenderá a aumentar, lo que puede ser un problema muy grave para los países más dependientes.

La dependencia energética se ha mantenido en el 77% durante más de 30 años, lo que pone de manifiesto la pasividad de los diferentes gobiernos respecto a un tema tan importante como este.

En algunos países como Italia, se ha abierto el debate sobre la energía nuclear. El mes pasado se realizó un referéndum  donde los antinucleares consiguieron un 95% de los votos, lo que ha sido considerado cómo un éxito rotundo de la sociedad. Hoy en día la energía nuclear está dividiendo las políticas energéticas en el mundo, debido a que hay un gran debate social, político, económico, ambiental y moral de fondo.

Una vez amortizadas, las centrales nucleares producen energía con unos costes muy menores que cualquier otra fuente de producción lo que plantea grandes debates sobre la necesidad de mantener las centrales que están en funcionamiento.

En un artículo anterior ya hablamos sobre los diferentes tópicos que se utilizan en los diferentes debates sobre la energía nuclear, pero al fin y al cabo debe ser la sociedad la que decida el rumbo que debe tomar en estos asuntos.

¿Hay que asumir los riesgos que supone mantener abiertas las centrales nucleares? ¿Hay que asumir los costes económicos derivados de suprimir las centrales nucleares y apostar por las renovables?

Es vital que se celebre un referéndum para que el Estado deje de establecer políticas errantes que entorpecen el progreso energético del país. Deben acabarse los decretazos y las leyes aprobadas sin el consentimiento social, pues a la larga acaban provocando frustración en los electores.

Es imprescindible que España establezca su hoja de ruta para disminuir la dependencia energética y para hacerlo debe establecerse primero si será con incluyendo a la energía nuclear o no. Cuanto más años pasen más costoso y drástico será el cambio y por tanto debe exigirse que el gobierno sea valiente y plantee de una vez el debate.

Muy mal va un gobierno si el mismísimo Berlusconi nos da lecciones de democracia.

A parte de definir las fuentes energéticas, debe incentivarse el ahorro energético, penalizando los usos excesivos e ineficientes de energía. Debe establecerse una tarifación energética que penalice los consumos por cápita excesivos. Pero también debe estimularse el ahorro energético desde las políticas del Estado. Por ejemplo estableciendo límites de velocidad eficientes, incentivando la compra de coches y electrodomésticos eficientes y un largo etcétera de posibles medidas

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