miércoles, 22 de junio de 2011

La importancia de la Banca ética

De vez en cuando, abrimos el periódico y nos encontramos noticias cómo esta:

BBVA es el banco español con más presencia en empresas que fabrican armamento controvertido (bombas de racimo, armas nucleares y de uranio empobrecido). (noticia)

En China, niños entre 12 y 17 años fabrican juguetes en condiciones de esclavitud. Son los que regala, entre otros, Mc Donald´s en sus promociones. (noticia)

¿Somos partícipes de estas malas prácticas? Pues probablemente sí, aunque lógicamente sin saberlo. Tanto si compramos esos productos cómo si no, ya que la mayoría de los bancos en los que depositamos nuestros ahorros invierten en estas empresas.

Se está hablando mucho últimamente sobre los problemas que acarrea el sistema bancario y las posibles alternativas que tiene. Una alternativa muy a tener en cuenta es la banca alternativa (conocida más popularmente cómo Banca ética).

¿En qué consiste la Banca Ética?

El sistema bancario actual es complicado, no hay una ley de transparencia que nos diga en que invierten los bancos el dinero que nosotros depositamos y muchas veces lo hacen en fondos especulativos de dudosa moral. Ya hablamos en otro artículo de los fondos que especulan con el precio de los alimentos, pero no es el único ejemplo. Hay fondos que invierten en mercados especulativos de alimentos, armas empresas que no respetan los derechos humanos, en empresas contaminantes…Lo peor de todo es que es imposible saber en que invierten tu dinero.

Una alternativa sostenible es la conocida cómo banca ética, que busca fomentar la transparencia y acabar con los fondos especulativos invirtiendo en proyectos que tengan un impacto positivo para la sociedad (fomenten la sostenibilidad, la educación, el comercio justo…) y excluyen de sus inversiones proyectos que tengan impactos de dudoso beneficio social (especulación, prostitución, armamento, cultivo de tabaco…).

¿Es rentable invertir en Banca Ética?

Si se busca únicamente un gran beneficio económico no. Hay que tener en cuenta que la banca ética excluye inversiones que en sí son muy rentables (cómo por ejemplo el llamado “negocio de la guerra”), por lo tanto los tipos de interés que pueden ofrecer son menores. Eso sí, para la gran mayoría de gente eso no supone un problema (la gente que no tiene grandes fortunas en el banco no va a notar una diferencia real, ya que ninguno obtiene grandes intereses de sus depósitos).

Ahora, ¿es rentable de verdad invertir en banca ética? Yo personalmente creo que sí, primero por una razón muy sencilla, al invertir sólo en proyectos socialmente positivos a la larga acaba repercutiendo positivamente en nuestra vida. Por otro lado hay que tener en cuenta una cosa, la lucha para ofrecer mayores intereses de los bancos, repercute directamente en nuestra vida. Sólo hay que ver el precio de los alimentos, de la vivienda… que están marcando actualmente máximos históricos debido en gran parte a la especulación que a la que están sometidos. Por lo tanto, evitando invertir en negocios especulativos, observaremos que en realidad disminuye el precio de algunos productos muy hinchados especulativamente.

Pero el beneficio económico no es el fin. El fin es hacer un mundo más equitativo, fomentar la sostenibilidad, la educación, el comercio justo… en resumen, fomentar el desarrollo humano. El fin que hay detrás de proyectos de banca ética es aumentar las opciones de la gente en todos los países de poder elegir su forma de vida. Esto es realmente muy importante, ya que en muchos países aun existe una esclavitud real, la cual cosa es realmente inadmisible en pleno siglo XXI. Fomentando el comercio justo se da opciones a la población (y lo más importante, a los niños y niñas pequeños) a poder elegir su futuro.

¿Cómo fomentar el comercio justo?

Primero hay que decir que el comercio justo es aquél que busca una relación justa entre el consumidor y el productor, ni más ni menos. Es difícil muchas veces saber de dónde vienen los productos que compramos, hay muchas trabas para conseguir completar el ciclo de producción de cualquier artículo. Eso se debe en gran parte a que muchas empresas intentan tapar a la opinión pública el hecho de que recurren a empresas subcontratadas que no respetan los derechos humanos. De hecho, nos sorprenderíamos de la multitud de empresas conocidas que recurren a prácticas inmorales de producción.

Para evitar estas prácticas surgió el comercio justo y sólo hay dos formas de fomentarlo. La primera es comprar productos propios del comercio justo (se pueden reconocer porque llevan el sello oficial del comercio justo). La segunda forma es invertir nuestro dinero en Banca ética, ya que muchos negocios de comercio justo obtienen sus líneas de crédito a través de la Banca ética. 

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